Virgen de las uvas, Pierre Mignard
SEÑORA DE LAS VIÑAS
A mi padre, in memoriam
señora de la niebla, señora de los gallos,
acoge a quien tú sabes en tu casa más honda.
Que el sol de un sombrerazo lo lleve hasta tu puerta.
Y a los que vamos por la cañada oscura,
que tus ojos no dejen de alumbrarnos
y nos guíen junto a ti, señora de la luna
que consuela a los muertos
haciéndoles creer que aún es de día,
señora del lucero
que cuchichea el camino con sus guiños de agua.
Señora de los montes y rompientes,
la de los faros altos en donde brama el mar
y se rompe y babea impotente, furioso
de no alcanzarte nunca.
Señora de los vientos, abre el zurrón de piel
y déjalos salir uno a uno, despacio,
para que al fin nos lleven a tu orilla de plata.
Señora de los gallos que con agudos picos
rompen el lazo fuerte de las noches
y desatan el día que se irisa y sonríe
en sus plumas de oro.
Señora de la viña donde el ciervo reposa
sanado de su herida, míranos.
Cúranos, por piedad.
No nos niegues tu rostro.
José Julio Cabanillas

2 comentarios:
Precioso, precioso. Besos
Sí, precioso.
Un beso.
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