La belleza trasciende la estética

domingo, 3 de junio de 2018

Sobre la poesía





Wil Kroon


No se niega el sabor
de las castañas. Al contrario.
(Se alcanza con algún esfuerzo:
es preciso pasar
por el erizo y la doble corteza).

Pero ¿por qué negar valor
a las dulces pulpas,
que se ofrecen inmediatas
al disfrute, al mordisco?

Gerardo Vacana





4 comentarios:

Maite Lorenzo dijo...

Eso? ¿por qué?
Cada fruto tiene su aquel. Y casi todas, deliciosas.
Besos

Rosa dijo...

Sí, de lo más complejo a lo más sencillo y directo.
Un símil entre frutas y poesía.
Cada fruto su aquel.

Un besoooo, Maite.

CHARO dijo...

No hay que negarle el valor a ninguna fruta ya que todas tienen su especial sabor.Besicos

Rosa dijo...

Exacto, Charo.

Un beso.