La belleza trasciende la estética
domingo, 11 de marzo de 2018
lunes, 15 de enero de 2018
Ploc
Ahora que concluye la jornada
no hay nada en la memoria
salvo el agua de un grifo
(su música diciéndome:
“Hiciste bien las cosas mudándote a los platos”).
Ni rastro del aplauso después del recital
o aquella traducción que me han propuesto
de un autor que bueno,
diré que me apasiona.
De aquello que nos pasa
recuerda el corazón lo menos agendado.
El agua que he caído para que tú descanses.
Jesús Montiel
viernes, 5 de enero de 2018
Epifanía del Señor
Adoración de los Reyes Magos. Giotto
"¿Qué ocurre, cuando Dios nos envía a la tierra su Palabra eterna en la forma de un Niño? Entonces lo primero que importa es entender lo que quiere decirnos con su Epifanía.
Sin duda, expresa, como siempre con su palabra, algo sobre sí mismo. Es todo lo que este niño es y será, joven, hombre, el maestro y taumaturgo, el que calla ante el juez, el azotado, injuriado, reprobado, el que grita en la cruz en el abandono de Dios, el sepultado, el que resucita entre los muertos y vive de nuevo y eternamente, en todo esto es Epifanía, en la que Dios se manifiesta a sí mismo.
Por tanto, si Dios es este Niño pequeño, entonces con esto está diciendo: a pesar de toda mi omnipotencia, que la soy y la tengo verdaderamente, soy al mismo tiempo tan pobre, humilde y lleno de confianza como este niño, incluso no sólo “como”: soy realmente este Niño".
Hans-Urs von Balthasar
Epifanía, Juan Sebastian Bach
¡Felices Reyes Magos!
domingo, 24 de diciembre de 2017
¡Feliz Navidad!
Natividad. Giorgione
Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad.
¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara los calcetines con nuestros pies?, dice Chesterton.
Chesterton resume profundamente en su poema Los Reyes Magos el sentido de la Navidad: “el cielo entero grita y se estremece porque Dios en persona ha nacido de nuevo”.
“La Navidad, que en el siglo XVII tuvo que ser rescatada de la tristeza, tiene que ser rescatada en el siglo XX de la frivolidad. (…) La gente está perdiendo la capacidad de disfrutar la Navidad porque la ha identificado con el regocijo. Una vez que han perdido de vista la antigua sugestión de que es por alguna cosa que ocurre, caen naturalmente en pausas en las que se preguntan con asombro si es que ocurre algo de verdad. Que se nos diga que nos alegremos el día de Navidad es razonable e inteligente, pero sólo si se entiende lo que el mismo nombre de la fiesta significa. Que se nos diga que nos alegremos el 25 de diciembre es como si alguien nos dice que nos alegremos a las once y cuarto de un jueves por la mañana. Uno no puede ser frívolo así, de repente, a no ser que crea que existe una razón seria para ser frívolo. Un hombre podría organizar una fiesta si hubiera heredado una fortuna; incluso podría hacer bromas sobre la fortuna. Pero no haría nada de eso si la fortuna fuera una broma. No sería tan bullicioso, le hubiera dejado puñados de billetes bancarios falsos o un talonario de cheques sin fondos. Por divertida que fuera la acción del testador, no sería durante mucho tiempo ocasión de festividades sociales y celebraciones de todo tipo. No se puede empezar ni siquiera una francachela por una herencia que es sólo ficticia. No se puede empezar una francachela para celebrar un milagro del que se sabe que no es más que un engaño de milagro. Al desechar el aspecto divino de la Navidad y exigir sólo el humano, se está pidiendo demasiado a la naturaleza humana. Se está pidiendo a los ciudadanos que iluminen la ciudad por una victoria que no ha tenido lugar.
Hoy nuestra tarea consiste en rescatar la festividad de la frivolidad. Es la única manera de que vuelva a ser festiva. Los niños todavía entienden la fiesta de Navidad: algunas veces festejan con exceso en lo que se refiere a comer una tarta o un pavo, pero no hay nunca nada frívolo en su actitud hacia la tarta o el pavo. Y tampoco hay la más mínima frivolidad en su actitud con respecto al árbol de Navidad o a los Reyes Magos. Poseen el sentido serio y hasta solemne de la gran verdad: que la Navidad es un momento del año en el que pasan cosas de verdad, cosas que no pasan siempre.”
G.K. Chesterton
¡Feliz Navidad!
lunes, 30 de octubre de 2017
La taza de Silesia
Walter Granville Smith
En sus bordes los labios se detienen.
Es hermosa la taza,
con cenefa de rosas
y dorado filo.
Aromas de café, cantueso y menta, son más intensos,
porque la taza es honda.
La miro rosa a rosa,
y me produce gozo
el color y la forma;
el saber que otros labios
han podido apreciar este refugio,
que otros ojos se han deleitado.
Sobre la mesa no es un objeto más,
no es el adorno. Lleva tras sí miradas,
manos,
labios.
un último sorbo,
o el hastío de las tardes.
Dionisia García
martes, 10 de octubre de 2017
Festines
Un artista nunca es pobre.
"Llega el día cuando nuestros ojos se abren,
y llegamos a entender que la misericordia es infinita.
Solo es necesario esperarla con confianza
y recibirla con gratitud.
La misericordia no impone condiciones.
Y, he ahí, todo lo que hemos elegido
nos ha sido concedido,
y todo lo que rechazamos
también nos ha sido concedido.
Sí, también recibimos lo que rechazamos.
Porque la misericordia y la verdad se encuentran juntas
Y la rectitud y la dicha se besarán mutuamente”.
Magnífica película. En el banquete de Babette, una auténtica fiesta de gozo, entrega y alegría, cada comensal va descubriendo un sentido más profundo para la vida, lleno de belleza y verdad.
domingo, 17 de septiembre de 2017
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