La belleza trasciende la estética

lunes, 27 de octubre de 2025

Cada vez...

 

  


Cada vez que haces un viejo guiso, enciendes el primer fuego.

 Antonio Rivero Taravillo

*
La fogata que enciendes en la noche conmueve a tus antepasados.

 Ana Pérez Cañamares



Jean Sibelius: Concierto para violín y orquesta en re menor, Op. 47
Mikko Franck, director
Hilary Hahn, violín




Frutos de otoño



W. A. Bouguereau, La cosecha de avellanas





W. A. Bouguereau, Las recolectoras de nueces


Lo que bien me parece, me sabe a nueces.

Refranero español


W. A. Bouguereau, La merienda

W. A. Bouguereau, La pequeña vendimiadora


  Pan, uvas y queso saben a beso.

Refranero español


Chopin: Nocturno en Do sostenido menor,
  Bruce Liu, piano




viernes, 10 de octubre de 2025

Al que se maravilla




Henri Cartier-Bresson



Al que al llegar la noche
repasa los prodigios que el día le ha hecho ver
y se mete en el sueño sin temor,
al que se maravilla porque el agua
moje otra vez sus labios,
¿qué poema es capaz de sorprenderle?

  Víctor Herrero de Miguel



  
Todos los amores van a dar en el Amor. 
  1Co 13 a la luz de los poetas griegos.



martes, 8 de julio de 2025

...

 



Allá en el fondo, sueñan
los frutos de oro.

 Antonio Machado



 Preludio: Jacques-Martin Hotteterre /Sonata en re menor de Anne-Danican Philidor
Lucie Horsch, flauta dulce
Thomas Dunford, tiorba



viernes, 20 de junio de 2025

Oda...

 

Pierre Bonnard



A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insaciable
del peligro mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

Fray Luis de León



Beethoven: Concierto para piano n.° 3 en do menor, op. 37
Alfred Brendel, piano (RIP)




lunes, 9 de junio de 2025

...






«La felicidad es el sabor mismo de la vida. Como la fresa tiene gusto a fresa, así la vida sabe a felicidad. […] No es que estemos condenados a vivir; vivimos ávidamente. […] Vivir es querer vivir.

*
La historia es la ciencia que trata de la historia.




J. Haydn :Concierto para violín y orquesta n.º 1 en do mayor
Aubree Oliverson, violín



martes, 27 de mayo de 2025

Un café






Iain Faulkner

J.S. Bach: Silencio, no habléis, Cantata del café BWV 211


Juan Sebastián Bach quiso ridiculizar la desmedida afición por el café que existía en la Europa central durante el siglo XVIII. Lo hace mediante un autoritario padre que trata de obligar a su hija a que abandone su desmesurada devoción por el café.

El argumento central de la Cantata presenta la discusión entre un padre, Schlendrian, y su hija, Lieschen. La joven bebe demasiado café, algo que parecía no estar bien visto en la época. Su progenitor intenta convencerla para que abandone lo que él considera un mal hábito. Le amenaza con prohibirle ir a bodas o asomarse a la ventana, pero Lieschen prefiere seguir tomando café.

La opinión de la joven cambia cuando Schlendrian le dice que si no deja el café nunca se casará. Con esta última amenaza, la joven promete dejar el café, pero solamente si el padre le busca novio de inmediato. Mientras tanto, ella corre la voz que solo aceptará a un novio que le permita tomar todo el café que quiera.
Antes de que su hija pueda cambiar de parecer, Schlendrian sale a buscarle un marido. Lieschen aprovecha su ausencia para afirmar que incluirá una cláusula en el contrato matrimonial por la que se le permitirá preparar café cuando desee.

 ¡Oh!, qué agradable es el aroma del café, 
más exquisito que mil besos,
 más dulce que el vino moscatel.
 Café, café, necesito tenerlo, 
y quien quiera complacerme 
 ¡ah, que me regale café!





Subtitulada

La letra fue escrita por el poeta Christian Friedrich Henrici, más conocido por el seudónimo de Picarder.

La Cantata del café, aunque clasificada como una cantata («cantada», del italiano cantare), es esencialmente una pequeña ópera cómica.